La gente de Inglaterra probablemente celebraba San Valentín desde el año 1400, año desde el cual los estudiosos han encontrado registros de las notas de Valentín. Algunos historiadores le acreditaron la costumbre de enviar versos en el Día de San Valentín a un francés llamado Charles, Duke de Orleans, quien fuera capturado por ingleses durante la Batalla de Agincourt en 1415.

Fue llevado a Inglaterra y puesto en prisión, y en el día de San Valentín le enviaba cartas de amor a su esposa y las firmaba diciendo From your Valentine traducido como de tu Valentín, en forma de poemas, desde su celda en la Torre de Londres.

La historia cuenta que en 1700 las mujeres solteras colocaban cinco hojas de laurel en el centro de una almohada y una en cada esquina. Si el encanto trabajaba, ellas veían a su futuro esposo en sus sueños.

También por esos años las inglesas escribían nombres de hombres en pedazos de papel, enrollaban cada uno de ellos en un pedazo de arcilla y los tiraban al agua. El primer papel que subía a la superficie supuestamente tenía el nombre del verdadero amor de la mujer.

Cabe destacar que la costumbre de intercambiar regalos y cartas de amor el 14 de febrero nació en Gran Bretaña y en Francia durante la Edad Media, entre la caída del Imperio Romano y mediados del siglo XV. Los norteamericanos y canadienses adoptaron la costumbre a principios del siglo XVIII, cuando los avances de la imprenta y la baja en los precios del servicio postal incentivaron el envío de saludos por San Valentín. Hoy los niños intercambian los llamados “valentines” con sus amigos y en algunas escuelas se celebran fiestas.